Kata Ryufa I (Introducción) por Mario Ojeda
La responsabilidad de cuidarse.
Alertas, pre emergencias y otras suciedades.
Suspensión de la clase especial y de la clases de la mañana
Condolencias a Jorge Castellanos
Relato II ¿Quién le saca el collar al tigre?
Nuevos grados, cumpleaños y otras yerbas.
Felicitaciones a Francesca y Eduardo
Ukemi, Primer Seminario Intensivo Abierto
El regreso de los antiguos karatekas
Cuidándonos en el entrenamiento
El entrenamiento de salto es uno de los más completos ya que desarrolla equilibrio, rechazo, sentido de la distancia y del movimiento del cuerpo en el aire. Todos los músculos se ven estimulados y exigidos por lo cual el entrenamiento debe ser muy ordenado para no producir lesiones. Existe una gran variedad de saltos:
Los riesgos de estos entrenamientos son lesionar las rodillas, sobre todo al caer por lo cual es muy importante que las personas desarrollen la capacidad de caer con mucha suavidad y control. Es por eso que se salta bastante tiempo sin mucha altura, para preparar los músculos que amortiguan la caída, la cual debe ser ejecutada sin producir ruido. Las personas con mucho peso corporal corren más riesgos de lesión por lo cual siempre tenemos cuidado de controlar la altura del salto en esos practicantes.
Para aprender a saltar usamos unas bases de 1.25 mts, con divisiones cada cinco centímetros y una caña de bambú liviana, de manera que chocar con ésta no signifique un riesgo de lesión. De todos modos, este obstáculo es muchas veces más sicológico que real. Para ir subiendo la altura los profesores nos fijamos que los alumnos estén en condiciones de hacerlo, es decir, que tengan el rechazo suficiente para pasar a una altura mayor, pero muchas veces los alumnos no lo pueden lograr porque encierra una limitación mental. Esta parte del desarrollo también es muy importante. Hace poco uno de los alumnos más chicos estaba saltando muy bien por lo que subí la vara un espacio más. El estaba saltando de sobra esa altura, pero cuando se paró al lado para intentarlo miró, se impresionó y se puso a llorar. Fue entre divertido y penoso, afortunadamente pudo superarse y seguir saltando. Es necesario que las exigencias vayan siendo graduales. Recuerdo que en mis tiempos de alumno de bajo grado la vara se ponía bastante alta por lo que muchas personas, especialmente mujeres, nunca aprendieron a saltar. Muchos se caían, se lesionaban y no volvían a intentarlo. Esa frustración no es buena que quede, sino que hay que darle la oportunidad al alumno de que vaya superándose de acuerdo a sus condiciones. Actualmente todos somos muy sedentarios, trabajamos sentados la mayor parte del día, caminamos muy poco y no subimos escalas. En mi época de joven karateka caminábamos más y teníamos muchas actividades de ejercicio, pero ahora no es así por lo que este entrenamiento debe ser hecho con mucho más cuidado.
EL sistema de desarrollo del salto en nuestra escuela es muy acabado por lo que todos logran por ejemplo, hacer un uchiro tobi geri con buena técnica y puntería. También las diferentes variaciones de la rueda, por lo que hay personas mayores que ni siquiera en el colegio pudieron hacer la rueda que lo consiguen con nuestro sistema, lo cual, puede que no sea un gran logro desde el punto de vista práctico pero sí desde la perspectiva de la realización personal por lo que recuerdo muy bien la expresión de satisfacción de algunos después de lograr hacer una rueda.
Muchos de estos entrenamientos pareciera que no tienen utilidad, pero no es así. Por ejemplo en las caídas. Cuando uno es lanzado debe tener una clara conciencia de como se va moviendo el cuerpo en el aire y dónde está el suelo para poder ejecutar una buena técnica de ukemi. Esto requiere que el cerebro sepa interpretar los datos y hacer el cálculo en décimas de segundo. Los diferentes tipos de ruedas y ukemi desarrollan esa cualidad y muchos alumnos que han tenido algún accidente han tenido una reacción apropiada que los ha protegido.
Los saltos se entrenan a partir de esta época del año ya que por ser las temperaturas más altas hay menos riesgos de lesionar algún músculo. Se requiere ser constante por lo cual las personas que faltan a clases durante el entrenamiento de salto deben tener la precaución de no excederse ya que eso trae como consecuencia el arrastrar lesiones que nos retrasan. Los niños y jóvenes en etapa de crecimiento son muy beneficiados con este entrenamiento ya que crecen más erguidos y armoniosos. Para los mayores el salto no debe tener mucha altura, pero también es muy beneficioso. Actualmente está entrenando un alumno nuevo que debe tener más de 45 años y que ha avanzado en forma my espectacular en los saltos demostrando que con un entrenamiento bien estructurado, ordenado, gradual los resultados aparecen en muy poco tiempo.
Espero que de aquí a fin de año todos estemos volando por los aires en forma espectacular.
Escrito el 21 de Octubre de 2007. Leído 2797 veces.
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