Kata Ryufa I (Introducción) por Mario Ojeda
La responsabilidad de cuidarse.
Alertas, pre emergencias y otras suciedades.
Suspensión de la clase especial y de la clases de la mañana
Condolencias a Jorge Castellanos
Relato II ¿Quién le saca el collar al tigre?
Nuevos grados, cumpleaños y otras yerbas.
Felicitaciones a Francesca y Eduardo
Ukemi, Primer Seminario Intensivo Abierto
El regreso de los antiguos karatekas
Cuidándonos en el entrenamiento
Desde siempre para enseñar se acudió a relatos, algunos verídicos, otros no tanto. En Oriente también como en otras partes del mundo se transmitieron cuentos, mondos, koanes con el fin de iluminar, de ejemplificar algún punto interesante de la enseñanza. Quiero ir contando algunos que han tenido significado para mi. No es una trascripción literal sino que contaré estas historias según me acuerdo y a mi manera, por lo que no son documentos fidedignos ni mucho menos. Solamente sirven para ilustrar algunas cosas de manera más entretenida y gráfica. Aquí va el primero:
Prioridades
Un conferencista en uno de sus cursos a empresas sacó un frasco y unas piedras del tamaño de un puño las cuales puso dentro del frasco hasta llenarlo. Entonces pregunró a la auidencia si estaba lleno. Todos dijeron que si. Entonces saco gravilla y fue agregándola hasta que esta escurrió entre las piedras y llenó el frasco. Volvió a preguntar si acaso estaba lleno, ante lo cual la audiencia dudó. Sacó arena y la agregó al frasco. Preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno ante lo cual la audiencia contestó que no. Sacó un jarro con agua y la vació en el frasco hasta el borde. Entonces preguntó que enseñanza sacaban de ese ejemplo. Una persona dijo que el pensaba que no importa lo llena que estuviera su agenda, siempre podría encontrar un lugar para una nueva tarea o reunión. El conferencista dijo que no, que la enseñanza era que había que poner las piedras grandes primero, de otro modo no habría manera de hacerlo después.
Preguntó cuáles eran las piedras grandes en nuestra vida, si el trabajo, el ganar dinero, la familia, la salud... Una vez definidas estas piedras grandes podemos ir agregando la gravilla y otras cosas que irán acomodándose. Es así que a muchas personas les es difícil encontrar tiempo para algunas cosas que pueden ser de gran importancia en la vida por priorizar otras. Este relato apunta a la necesidad de darnos un tiempo para pensar y revisar nuestras prioridades, no vaya a ser cosa que estémos dejando afuera alguna de las piedras grandes, alguna cosa de importancia y después sea tarde.
Agregado de mi amigo Humberto Olea y mio
Al momento que el frasco estaba lleno de las piedras, gravilla, y arena, al preguntar si realmente está completamente lleno, sale Rodrigo Contador armado con una cerveza y se la vacía completa al frasco. Entonces dice que la conclusión es que no importa todo lo que uno tenga que hacer, siempre queda tiempo para tomarse una chelita con los amigos!
Escrito el 27 de Febrero de 2006. Leído 3222 veces.
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